AULLIDOS EN PLAZA LAFONE
La silenciosa madrugada comienza a despuntar timidamente en el barrio La Teja , sin lograr disipar aun la oscuridad que se cierra como un puño hermetico sobre la Plaza LafoneHace frio , y una pareja joven que regresa de un cafe centrico debe apurar el paso para calentar las piernas , dejando atras la parada del omnibus y la fuente que asoma a la distancia como una silueta apenas delineada
La pareja se sorprende al descubrir la compañia de un perro delgado , que bajo la noche fria y estrellada en plenilunio gime em busca de un poco de calor. El novio parece desinteresarse del asunto , pero el aspecto lastimoso y descarnado del can enternecen a la joven . A pesar de que el desoye sus suplicas , el infatigable perro aco0mpaña fielmente a ambos , gimiendo en forma desamparada . La chica logra finalmente convencer al novio , a tal punto que le pide su corbata para usar a modo de lazo, y llevar al animal hasta el porton de su casa
En su jardin , protegido del viento , el perro podria encontrar reposo y abrigo frente al frio invernal de Montevideo
Cuando llega la mañana , la joven despierta y corre hasta el jardin , donde queda muda de asombro ante lo que ve . Alli permanece aun la corbata de su novio , pero el cuello que rodea la tela ya no es el del perro de la noche anterior; un hombre delgado y desnudo , de barba , cabello largo y entrado en años , tirita de frio mientras la mañana se abre paso en la barriada de La Teja
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