ISLA DE PASCUA
ISLA DE PASCUA El primer explorador llegó a la isla el día de Pascua de Resurrección de 1722. Se trataba de Jacob Roggeveen, un navegante holandés, que se convirtió en el primer occidental que llegaba hasta este rincón del planeta. En 1770, se tomó posesión de Rapa Nui en nombre del rey Carlos III de España. En 1888, tras diferentes gestiones ante los dueños europeos, el Gobierno de Chile declara la Isla de Pascua de su propiedad.
Los primeros colonizadores de Rapa Nui eran de origen polinésico, y habrían llegado hasta allí en el siglo IV. Su escritura era jeroglífica y única, y ¡aún no se ha descifrado! Fueron el único pueblo en América que desarrolló una escritura. Su arquitectura monumental es sorprendente y, por si fuera poco, poseían avanzados conocimientos astronómicos.
MOAI Los moais, con los que todo el mundo posa en sus fotos turísticas cuando viaja hasta este rinconcito del Pacífico, son parte de esta arquitectura monumental religiosa con la que los polinésicos rindieron culto a sus ancestros. Hay unas mil en toda la isla y se ubicaban en un recinto o plaza rectangular que tenía en un extremo una plataforma principal (también rectangular) que servía como altar dedicado a los dioses y ancestros.
Los moais representaban a esos dioses o ancestros y las plataformas se construían lo más cerca posible del mar, aunque las estatuas miran hacia tierra. También se cree que algunas pudieron ser retratos en vida de miembros destacados de la comunidad.
Si algún día viajas hasta el rincón más remoto del planeta, verás que en la isla hay repartidos varios centenares de moais. Unas 394 están abandonadas. La mayoría de ellos están esculpidos en toba porosa (un tipo de piedra de origen volcánico), procedente de un cráter extinguido. Se calcula que la estatua más grande de toda la isla exigió el trabajo de entre 10 y 20 hombres durante todo un año.
Cuando los primeros europeos llegaron a la isla (en 1772), los moais estaban en pie. Cincuenta años más tarde, estaban todos desmoronados. En la actualidad, se han restaurado varios, se los ha puesto en sus plataformas y se les han restituido los ojos y piedras que coronaban la cabeza.